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miércoles, 14 de marzo de 2012

¿A qué se debe el gran fracaso de "John Carter"?

El pasado fin de semana se estrenaba en todo el mundo la gran apuesta de Disney para 2012, "John Carter". ¿El resultado? Una demostración que el ego continúa siendo un problema a la hora de tomar decisiones en Hollywood.

Con un presupuesto de 191 millones de euros, "John Carter" sufrió un estrepitoso debut recaudando 23 millones en Estados Unidos, quedando por detrás de "Lorax", la cinta animada de Universal en su segunda semana en taquilla, y otros 53 millones en la box office internacional (de los cuales 2 millones son de España). Es decir, un debut de 76 millones, ni siquiera la mitad de la inversión.

Lo que lleva a preguntarnos ¿porqué el estudio apostaría un presupuesto semejante en una producción con protagonistas desconocidos, una historia similar a "Avatar" y "Star Wars" y con un director novato en el cine de acción real? Solo podemos pensar en una respuesta: el ego.

Andrew Stanton se había convertido en el niño mimado de Pixar. El estudio tuvo ingresos de infarto con sus películas "Buscando a Nemo" (663 millones) y "Wall-E" (407 millones), y cuando el realizador pidió hacerse cargo de la adaptación de "John Carter", no dudaron en darle todo lo que pedía.

Aunque el ego es el principal problema del fracaso, también debemos tener en cuenta la falta de una campaña de marketing lucrativa. Los estudios están desesperadamente comprando los derechos de novelas gráficas y cómics menos conocidos ante la falta de nuevos superhéroes, los personajes más rentables entre la venta de entradas y merchandising. Si bien el personaje de "John Carter" sirvió de inspiración para otras producciones muy importantes del cine de aventuras, resulta más fácil criticar la película o ignorar su estreno debido a la presunción que puede tratarse de una copia de aquellos clásicos del género. Todo porque la campaña de marketing del filme no se centró en dejar clara la diferencia. Por lo tanto, cuando el público ve el tráiler piensa en una imitación en lugar de una nueva visión.

Otro motivo del fracaso puede haber sido la mala prensa que recibió el filme mucho antes de su estreno. Las costosas grabaciones extras que se hicieron tras acabarse la película y los gastos añadidos de último momento hicieron sospechar que Disney estaba intentando salvar lo insalvable, algo que mucho medios fueron destacando a medida que se acercaba el día del estreno.

La película se ha estrenado en 55 países, es decir el 80% del mercado, quedando varios territorios como Japón por estrenar. Los analistas calculan que el estudio terminará perdiendo unos 115 millones de euros, un resultado que hace que una secuela sea poco probable a pesar de los sueños del director de realizar una trilogía. En resumen, "John Carter" tiene todas las papeletas de seguir los pasos de otros fracasos millonarios como "Linterna verde", "Cowboys and aliens" y "Príncipe de Persia".

Es más, el pasado otoño el propio Stanton declaró al New Yorker que para justificar una secuela, la película tendría que recaudar unos 535 millones, convirtiéndose en una de las cintas más taquilleras del año y de la historia. Pero la realidad ha sido completamente opuesta y Stanton acabó publicando en su Twitter "¡Gracias a todos los que ignoraron la campaña contra Carter y fueron a verla este fin de semana! ¡Sois los mejores!"

Es cierto que no existe un truco para que una película triunfe con seguridad en taquilla. Prueba de ello es la versión americana de "Los hombres que no amaban a las mujeres", una película muy buena, que contaba con la dirección del aclamado David Fincher, un reparto envidiable y una historia basada en una novela de gran éxito... Pero fue todo un fracaso de taquilla.