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lunes, 11 de marzo de 2013

Tráiler de The Bling Ring: Sofia Coppola y Emma Watson orquesta robos en Hollywood



Sofia Coppola sigue retratando universos donde se funde la pertenencia de los personajes a las altas clases y la fama, con una vida ociosa y la incounicación. En Somewhere, ganadora del León de Oro en Venecia, trató de recoger esta vida de vacuidad en un actor de cine (Stephen Dorff), que descubre un cierto sentido a su temporalidad en el contacto con su hija (Elle Fanning), y donde el propio uso de las cámaras, con planos fijos de cierta duración, parecía pretender crear la misma sensación de vacío en el espectador. Ahora bien, tal y como puede verse en el tráiler de The Bling Ring, su última obra, ahora añade cierta picaresca dentro de esos universos artificiosos e impolutos.

Y es que The Bling Ring se centra en varios jóvenes ricos y quinquis, que se dedican a robar en las mansiones de sus estrellas predilectas de Hollywood, como Lindsay Lohan, Megan Fox, Orlando Bloom, Rachel Bilson o Paris Hilton, con el fin de sustraer joyas y vestimenta. El objetivo no es sobrevivir, obviamente, sino poder incorporar esos robos a su vestimenta habitual, y celebrar fiestas con las prendas de sus estrellas favoritas. Lo más decadente de esta historia es que está basado en hechos reales, y las jóvenes llegaron a reunir más de 3 millones de dólares en su botín.

De este modo, si en Somewhere narraba la apatía de la estrella, aquí nos ubica en su lado opuesto, la aspiración a la fama, aunque desde el punto de vista más violento, con jóvenes que roban la fama, no la buscan. Emma Watson, la Hermione de Harry Potter, y Gavin Rossdale, el cantante de Bush, son algunos de los rostros que conforman el grupo de cleptómanos. En el tráiler de The Bling Ring, Coppola recurre de nuevo a planos fijos, que impulsan un distanciamiento con respecto a los hechos que se ofrecen en pantalla. Pero, como siempre en la filmografía de su directora, quizá lo que más destaque en el tráiler de The Bling Ring es su banda sonora, que en esta ocasión parece surcada de ritmos que funden voz y electrónica, creando una experiencia hipnótica en su visionado, que seduce por los sentidos. Un elemento recurrente en obras recientes como Simon Killer o Spring Breakers.